Holograma
Es
un término que se usa normalmente para hacer referencia a un tipo de fenómeno
del ámbito visual o de la fotografía mediante el cual el tratamiento que recibe
una imagen respecto de la luz hace que parezca tridimensional por contar con
varios planos al mismo tiempo. La holografía es una técnica de la fotografía
que se interesa justamente por lograr este efecto y que es particularmente
común hoy en día en lo que respecta a la creación de imágenes tridimensionales
para el cine o el video.
Provienen ambos del
idioma griego en el cual el prefijo holos significa todo, completo y graphos o
graphia significa escritura. Así, la holografía es la forma de escritura (en
este caso escritura de imágenes) que se caracteriza por representar todas las
partes del objeto o de lo que se observa independientemente del tipo de
superficie en la que se realice el dibujo o escritura.
El holograma
Es una imagen que ha sido transformada,
reubicándose la luz que la refleja y colocándose de manera tal que a la vista
humana el objeto que se representa pueda ser visto en diferentes planos al
mismo tiempo, permitiendo entonces que el cerebro de quien la observa complete
todos sus planos y la entienda como una imagen tridimensional a pesar de estar
hecha en un soporte bidimensional como puede ser el papel. En el holograma, la
luz es reconstruida por completo, por el contrario de lo que sucede con una
imagen normal que sólo tiene un plano de luz de acuerdo a su posición. En
muchos casos, los hologramas hacen también que la imagen parezca moverse por
combinar varios planos al mismo tiempo y hacer que el ojo los reciba todos de
manera simultánea, simulando así un mínimo movimiento en el mismo lugar en el
que se encuentra.
Tipos de Hologramas
La holografía gracias a la cantidad de aplicaciones
que se le han encontrado ha podido progresar de manera impresionante. Los
hologramas se pueden ahora hacer de muy diferentes maneras, pero todos con el
mismo principio básico. Podemos encontrar diferentes tipos de hologramas como:
Hologramas de Fresnel: Éstos son los hologramas más
simples, reales e impresionantes, pero sólo pueden ser observados con la luz de
un láser.
Hologramas de reflexión: Estos fueron inventados por Y.
N. Denisyuk en la Unión Soviética, se diferencian de los de Fresnel en que el
haz de referencia, a la hora de tomar el holograma, llega por detrás y no por
el frente, como se muestra en la figura 5. Este tipo de hologramas tienen una
gran ventaja ya que puede ser observada con una lámpara de tungsteno común y
corriente. En cambio en la toma del holograma se necesita gran mucha estabilidad
y no pueden haber vibraciones, mucho mayor que con los hologramas de Fresnel.
Este tipo de holograma tiene mucho en común con el método de fotografía a color
por medio de capas de interferencia, inventado en Francia en 1891 por Gabriel
Lippmann, y por el cual obtuvo el premio Nobel en 1908.
Hologramas de plano imagen: Este es aquel en el que el
objeto se coloca sobre el plano del holograma. Naturalmente el objeto no puede
colocarse físicamente ya que esto no puede ser posible, la imagen real del objeto,
la cual se encuentra formada por una lente o cualquier otro holograma, es la
que se coloca en el plano fotográfico. Al igual que los hologramas de
reflexión, se pueden observar con una fuente luminosa ordinaria, aunque sí es
necesario un láser para su exposición.
Hologramas de arco iris: Estos hologramas fueron
inventados por Stephen Benton, de la Polaroid Corporation, en 1969. Con estos
no solamente se reproduce la imagen del objeto deseado, sino que además se
reproduce la imagen real de una rendija horizontal sobre los ojos del
observador. A través de esta imagen de la rendija que aparece flotando en el
aire se observa el objeto holografiado, como se muestra en la figura 6.
Naturalmente, esta rendija hace que se pierda la tridimensionalidad de la
imagen si los ojos se colocan sobre una línea vertical, es decir, si el
observador está acostado. Como segunda condición el haz de referencia debe
estar colocado abajo del objeto.
Esto nos permite que la imagen se pueda observar
iluminando el holograma con la luz blanca de una lámpara incandescente común.
Durante la reconstrucción se forma una multitud de rendijas frente a los ojos
del observador, todas ellas horizontales y paralelas entre sí, pero de
diferentes colores, cada color a diferente altura. El color de la imagen
observada depende de la altura a que coloque los ojos el observador. A esto se
debe el nombre de holograma de arco iris.
Hologramas de color: Esto se obtienen mediante la
utilización de varios láseres de diferentes colores tanto durante la exposición
como la observación. Tiene como desventaja que las técnicas usadas para llevar
a cabo estos hologramas son complicadas y caras y además la fidelidad de los
colores no es muy alta.
Hologramas prensados: Estos hologramas son generalmente
de plano imagen o de arco iris, a fin de hacerlos observables con luz blanca
ordinaria. Sin embargo, el proceso para obtenerlos es diferente. En lugar de
registrarlos sobre una placa fotográfica, se usa una capa de una resina
fotosensible, llamada Fotoresist, depositada sobre una placa de vidrio. Con la exposición a la luz, la
placa fotográfica se ennegrece. En cambio, la capa de Fotoresist se adelgaza en
esos puntos. Este adelgazamiento, sin embargo, es suficiente para difractar la
luz y poder producir la imagen. La figura 7 muestra un holograma prensado.
El siguiente paso es recubrir el holograma de
Fotoresist, mediante un proceso químico o por evaporación, de un metal, generalmente
níquel. A continuación se separa el holograma, para que quede solamente la
película metálica, con el holograma grabado en ella. El paso final es mediante
un prensado con color: imprimir este holograma grabado en la superficie del
metal, sobre una película de pliatico transparente. Este plástico es el
holograma final.
Este proceso tiene la enorme ventaja de ser
adecuado para produccion de hologramas en muy grandes cantidades, pues una sola
película metálica es suficiente para prensar miles de hologramas. Este tipo de
hologramas es muy caro si se hace en pequeñas cantidades, pero es sumamente
barato en grandes producciones.
La holografía es simplemente un sistema
de fotografía tridimensional, sin el uso de lentes para formar la imagen. Ésta
es una de las técnicas ópticas que ya se veían teóricamente posibles antes de
la invención del láser, pero que no se pudieron volver realidad antes de él.
La utilización de las técnicas
holográficas en sistema de vídeo es un proceso bastante complejo que
supone un reto a nivel tecnológico. Siguen apareciendo dispositivos en el mercado como pantallas planas, y para ellas se
requiere una tarjeta de tratamiento gráfico que puede resolver estos retos.
Podría convertirse en el sistema que se utilizaría en una futura telavision tridimensional; sin embargo, no existen
estándares ni grupos de trabajo sectoriales, algo que dificulta su
avance y popularización. Hoy en día aún existen problemas para registrar
escenas reales porque requieren unas condiciones lumínicas muy complejas, así
como también es necesario disponer de dispositivos electrónicos que permitan
captar franjas de interferencia con una resolución más elevada de la que
podemos encontrar hoy en día. Otro de los problemas que se tendrán que
solucionar en un futuro para poder implementar esta tecnología es el del ancho
de banda tan grande que se tiene que utilizar para la transmisión de una señal
de estas características.




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ResponderBorrarMuy buena informacion, felicidades!
ResponderBorrarinteresante informaciòn... la tomare en cuenta..!!
ResponderBorrarQUE BUENO QUE LES GUSTO LA INFORMACION Y GRACIAS POR COMENTAR
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